Hoy queremos traeros la reseña de la conclusión de Guardianes de la Ciudadela, de la brillante escritora Laura Gallego. ¡Por fin! Si ya habéis podido disfrutar de las dos primeras partes, queremos daros motivos para continuar con La Misión de Rox, el tercer libro de esta trilogía.

 

Puede contener spoilers de El Bestiario de Axlin y El Secreto de Xein.
Reseña de la primera parte aquí
Reseña de la segunda parte aquí

 

El Bestiario de Axlin

Tras el largo recorrido de aldea en aldea que Axlin emprendió en la primera parte de Guardianes de la Ciudadela, esta joven sigue tratando de descubrir todos los misterios y secretos que giran alrededor de esas espantosas criaturas que acechan en los rincones más oscuros. Durante ese recorrido encontró a un extraño chico de ojos dorados, por el cual descubrió a los Guardianes que combatían ágilmente a los monstruos, cuya sede está en la Ciudadela, la fortificación más grande que existe. ¿Cuál era su procedencia? ¿Por qué eran los únicos capaces de vencer a los monstruos? La curiosidad de Axlin ha ido en aumento, obteniendo muchas más preguntas que resolviendo preguntas.

Axlin no ha perdido la curiosidad. Si bien es cierto que las comodidades de la Ciudadela la han hecho perder un poco el estado de urgencia y han menguado sus habilidades con los monstruos, esta última parte demuestra que sigue siendo una chica valiente, que le importan los demás. Su eterna obsesión por los monstruos nunca eclipsa su mayor deseo: que aquel chico de ojos dorados esté a salvo. Así como todos los amigos que ha hecho a lo largo de su viaje. En La Mision de Rox, Axlin se verá obligada a tomar muchas decisiones difíciles en momentos cruciales. Aunque relegada un poco a un segundo plano, Axlin consigue estar en el meollo del asunto en todo momento.

Sin duda, es mi personaje favorito de la trilogía debido a su carácter curioso, su lealtad, su valor, etc., a pesar de no ser perfecta y equivocarse en muchas ocasiones.

El Secreto de Xein

Tras la conclusión de la primera parte, la pregunta obvia era qué pasaría con la relación de Axlin y Xein. ¿Tendrían un futuro juntos estos dos personajes? Pero a medida que se desarrollaba El Secreto de Xein la curiosidad nos llevó a fijar la vista de nuevo en el tema central: los monstruos. Porque si creíamos haber conocido suficientes monstruos, cada cual más peligroso, aún estaban por surgir los más aterradores. Y, por si fuera poco, descubrimos el gran secreto de la existencia de la Guardia.

Xein es el personaje melancólico de la trilogía. Después de ser forzado y engañado para entrar en la Guardia, descubre una verdad aterradora sobre sus orígenes que lo llevan al destierro, donde no se espera su supervivencia. A pesar del gran amor que siente por aquella chica que aterrizó en su aldea algún tiempo atrás, no cree que sea merecedor de una vida junto a ella y ve la muerte como su única liberación.

En mi reseña de esta novela dije que Xein me recordaba a Capitana Marvel. Y aunque mis razones puedan parecer tontas, me hizo gracia las dos similitudes que encontré al ver la película al mismo tiempo que estaba leyendo la novela. ¿Por qué hice esta comparación? En realidad fue por esto:

1. A diferencia de Xein, el personaje de Marvel ha perdido sus recuerdos. Pero a ambos se les exige dejar ese pasado atrás, alegando que el pasado ya no es importante o algo similar. Tienen que centrar su atención en una misión, que es el segundo punto.
2. Xein tiene una gran habilidad para matar monstruos. Todos los que existen. Pero además, sus ojos dorados le dotan de la capacidad de ver una clase de monstruos que solo los de su clase pueden ver. Como la Capitana, ha de luchar con metamorfos que se ocultan entre la gente normal.

La Misión de Rox

Pero los metamorfos no son los únicos monstruos “innombrables” por la Guardia. Rox, a diferencia de Xein, tiene los ojos plateados. Su misión, al igual que el resto de compañeros, es acabar con todo tipo de monstruos. Pero como también vimos en la novela anterior, al tiempo que supimos de la existencia de los metamorfos, conocimos a las sombras. Seres invisibles a los ojos de todo el mundo, excepto de la división plata.

La última parte de la trilogía coge su nombre porque es ella precisamente quien toma las riendas de la historia y por medio de la cual acabamos de encontrar todos los misterios del universo creado por Laura Gallego. Aunque Xein no le ha contado su enorme descubrimiento a nadie, incluida ella, Rox poco a poco irá juntando las piezas del puzzle. Es más, su encuentro con un peculiar personaje será el gatillo que lleve a la conclusión de toda la historia.

La última novela quizá ha sido algo más floja que las anteriores. Aunque la trama más o menos ha avanzado a un ritmo normal, esta parte parecía casi una novela aparte de las otras dos. Te ofrece mucha información importante a partir de la mitad de la novela que podría haber sido incluida de manera algo más gradual. En las dos primeras partes, se deja caer la idea que se desarrolla aquí. Pero como es un comentario más bien secundario, no llegas a prestarle atención. La trama de La Misión de Rox podríamos decir que es la más importante, ya que es el epicentro de este universo. Por ello, aunque quizá sea la que menos me ha gustado en algunos aspectos, es también la más relevante.

El universo de Guardianes de la Ciudadela ha sido una muestra más de lo gran escritora que es Laura Gallego y la gran imaginación que tiene. Nuestro deseo es que algún día escriba, como complemento a esta obra, el bestiario que tan presente está en toda la trilogía.

La Misión de Rox ha sido la obra conclusiva de un viaje que ha merecido la pena emprender. Ahora que ha acabado sólo nos queda preguntarnos cuál será la siguiente aventura de la autora. Mientras trabaja en ello, iremos explorando otros universos y compartiéndolos con todos vosotros.

Hasta la próxima lectores.

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