La autora de Todo, Todo, la estadounidense Nicola Yoon, de ascendencia jamaicana, ofrece una nueva historia de amor juvenil diferente y fresca en varios sentidos. El sol también es una estrella, cuya visibilidad ha aumentado tras la adaptación cinematográfica que se estrenó este año, nos muestra que a veces, cuando el universo se detiene, puede surgir el amor.

Sinopsis

Natasha es la clase de persona que cree en la ciencia y en los hechos. No en el destino. Ni en los sueños, que nunca se cumplen. Y tampoco es de esa clase de chicas que se enamora perdidamente de un desconocido en una atestada calle de Nueva York. No cuando su familia está a punto de ser deportada a Jamaica. No hay lugar en su vida para el amor. Daniel siempre ha sido el niño bueno. El estudiante modelo. A la altura de las expectativas de sus padres. Nunca ha sido el poeta. Ni el soñador. Pero cuando la vio a ella por primera vez, su mundo dio un giro y todo eso dejó de importarle. La sola presencia de Natasha le hacía pensar que el destino les deparaba algo mucho más extraordinario… para los dos. Y es que cada momento de la existencia de ambos les ha traído a ese preciso instante. Ante ellos se abre un futuro con millones de posibilidades. ¿Cuál de ellas se hará realidad?

Opinión

El primer libro de la autora me dejó buen sabor de boca. Y lo consigue con este segundo. Es fresco, a pesar de ser una historia romántica estereotipada. Gracias a su estilo desenfadado y sus capítulos breves, se hace una lectura amena. En ello se basa el éxito de sus dos novelas. Sabe captar la atención del lector a través de sus personajes y el modo de narrar la historia. Jugando con la típica pareja protagonista – donde uno de ellos no cree en el amor si no es explicado a través de la ciencia, mientras que el otro intentará convencerle de que se trata de algo más que una reacción química -, nos adentramos en un relato donde el universo es el centro de la trama, y nos hará viajar a través de las constelaciones para llegar al punto en cuestión: todos estamos conectados.

Sin entrar en demasiados detalles, eso es lo que consiguió atraerme del relato. Ver cómo las personas con las que interactúan los personajes adquieren importancia para así llegar a la trama principal de la historia. Y todo esto en medio de una situación tan actual como la inmigración, y lo más doloroso de esta, la deportación.

A pesar de haberme gustado, a diferencia de su primera novela, esta se hace en algunos momentos algo pesada para el rumbo que quiere tomar. Si bien es cierto que contiene diálogos inteligentes y momentos enternecedores, no pude evitar pensar que a veces el universo estaba girando demasiado sobre sí mismo. No obstante, El sol también es una estrella me ha parecido interesante, y continuo aplaudiendo la creatividad y frescura de la autora, quien nos ofrece una historia típica con sus particularidades que la hacen destacar con algo más de luz propia.

Breve crítica de la adaptación cinematográfica

Antes de terminar el libro, vi la película estrenada este año. Y una vez más se confirmó el hecho de que no todos los libros pueden adaptarse al cine. Ya sucedió con Todo, Todo y tras ver esta película deberían plantearse si sale a cuenta. Las historias de Nicola Yoon no cumplen los parámetros del típico guión de una comedia/drama juvenil. Por ello, a menos que los encargados del proyecto sean capaces de plasmar esa frescura en pantalla, lo único que queda es una historia simplona, sin más.

La adaptación de El sol también es una estrella no destaca en nada, ni siquiera el dúo protagónico. Los puntos fuertes del libro son omitidos, y el resultado es un romance igual de desinflado que el de su antecesora adaptación.

¿Y vosotros? ¿Habéis leído El sol también es una estrella? Contadnos qué os ha parecido.

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