Cada cierto tiempo, me gusta comprarme la revista sobre historia de National Geographic y leer cuando dispongo de muy poquito tiempo para ello. Un pequeño placer para los que nos gusta la historia, pero no hemos podido dedicarnos a ella. Hoy tocaba leer un artículo sobre nuevas hipótesis sobre el tesoro de Tutankhamón, el famoso faraón que murió a temprana edad. Mientras leía el artículo, algo me ha llamado la atención: un estudio del cuerpo del joven monarca evidencia que Tutankhamón padecía cojera congénita. Ver pinturas que se hallaron en su cámara mortuoria en las que efectivamente se representa a Tutankhamón asiendo un bastón para apoyarse en el es algo que me ha sorprendido, pues para otras culturas de aquella época era impensable que una persona con un defecto físico y una enfermedad crónica pudiera sostener el peso de la corona (sirva de ejemplo Esparta). Pero en esto post no quiero explayarme sobre cultura egipcia y Tutankhamón. Quiero hablaros de Miles Vorkosigan, el principal protagonista de las novelas de Lois McMaster Bujold.

Un protagonista frágil de aspecto, pero fuerte en espíritu 

En el planeta Barrayar, tener en tu apellido el prefijo Vor- significa que eres la crème de la crème, lo más selecto de la sociedad. Y si además tu padre (Aral Vorkosigan) es el regente del imperio Vor estás en lo más arriba del escalafón social. Podríamos decir que Miles Vorkosigan está destinado a cosas grandes. Podría llegar a ser alguien tan importante como Tutankamón. Tan solo hay un problema: Miles es considerado por muchos un inútil debido a su constitución física. Cuando tan solo era un embrión, su madre (Cordelia Naishmith) fue envenenada y eso tuvo graves consecuencias para la salud de Miles. Para una sociedad un tanto parecida a la antigua Esparta, Miles Vorkosigan es considerado un mutante, bajito, con unos huesos endebles, resistencia nula. No es apto para servir como soldado y muchos se niegan a que forme parte de la sociedad de Barrayar.

Pero que no os engañen las apariencias, porque Miles Vorkosigan es tan astuto como Tyrion Lannister. Consciente de sus limitaciones, recurre a su ingenio para poder sortear amenazas y despistar a sus enemigos y acabar con conspiraciones políticas. Desde su infancia, Miles aprende a aceptar el dolor y las burlas como parte de su vida. Pero no por ello dejará que su vida pase de largo. En cuestión de días es capaz de hacer tratos con mercenarios, tomar una nave y formar, no su propia tripulación, sino toda una flota sin usar la fuerza bruta. Y es que novela tras novela, Miles no deja de demostrar que está más que preparado para heredar el titulo de su respetado padre, Lord Vorkosigan.

Como bien os podréis imaginar la creadora de Miles Vorkosigan, Lois McMaster Bujold utiliza las aventuras espaciales como trasfondo para explorar temas más profundos, como los prejuicios sociales o el racismo. Por ello, no es de extrañar que la saga de Miles Vorkosigan haya ganado varios premios, entre ellos: cuatro premios Hugo, dos Nébula y dos Locus (tres de los galardones más importantes a los que un escritor de ciencia ficción puede aspirar).

Y así sin más aprovechando este pequeño descubrimiento histórico, os animo a conocer a Barrayar y a su peculiar ciudadano que, a pesar de ser menospreciado por su condición física, puede convertirse en el mayor quebradero de cabeza para sus enemigos.

La saga de Miles Vorkosigan consta de los siguientes libros:

Fragmentos de honor

Barrayar

El aprendiz de guerrero

El juego de los Vor

Cetaganda

Ethan de Athos

Fronteras del infinito

Hermanos de armas

Danza de espejos

Recuerdos

Komarr

Una campaña civil

En caída libre

Inmunidad diplomática

Criópolis

¿Larga eh? Por suerte podéis encontrar todos en edición de bolsillo publicados por la editorial Penguin Random House y su sello B de Bolsillo.

Podéis encontrar más información sobre Lois McMaster Bujold y la saga Vorkosigan en: https://www.megustaleer.com/autor/lois-mcmaster-bujold/0000952947

¡A disfrutar!

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