Considerada por muchos la mejor secuela de los clásicos Disney hasta la fecha, teniendo en cuenta que se estrenó directamente para formato casero (VHS). Estoy hablando de El Rey León II: El tesoro de Simba. Con motivo del reciente estreno del live-action de la película de animación de 1994, desempolvamos esta continuación estrenada en 1998 para rememorar buenos momentos de nuestra infancia y recomendárosla a todos aquellos que no la conocierais.

Regreso a las Tierras del Reino

Siguiendo el ciclo de la vida, Simba y Nala tienen un cachorro, y es presentado a sus súbditos, como nos mostró el final de la primera parte. En la secuela descubrimos que se llama Kiara, la heredera del reino. Y resulta ser tan osada y aventurera como su padre lo era siendo cachorro, por lo que se verá envuelta en líos desde el principio. Además, en su camino se topará con Kovu, el hijo adoptivo de Scar, y a quien las leonas seguidoras de este (que fueron desterradas al ser vencido por Simba) están preparando para la gran batalla contra el rey. En medio de dos familias divididas por el odio, ¿puede algo más fuerte e inquebrantable acabar con todo prejuicio y traer la paz a los clanes?

De nuevo, Shakespeare vuelve a ser la inspiración para la continuación de esta historia. Esta vez, el argumento bebe del trágico romance de Romeo y Julieta en su esencia. Al no haber estado planeada esta secuela, hay elementos añadidos que funcionan mejor que otros. Aunque, sinceramente, muchos de ellos te los planteas cuando eres mayor. En general, El rey león II se sustenta por sí misma gracias a una buena animación – con sus diferencias en cuanto a calidad respecto a la primera -, las canciones y los nuevos personajes. Y sí, Timón y Pumba vuelven a ser el dúo cómico que se lleva el protagonismo por excelencia. Los chistes y las ocurrencias no faltan gracias a ellos.

La animación

Claramente, vemos diferencias, sobretodo en el color. Los tonos son más apagados y, al ser para formato doméstico, no todos los planos están cuidados al milímetro. Aun así, es de las pocas secuelas donde vemos un mínimo de calidad, y sin tener grandes efectos técnicos, a nivel visual, la película mantiene la notoriedad de su antecesora y sale victoriosa.

Los personajes

Simba y Kiara

En El rey león II, nos encontramos con personajes conocidos y otros totalmente nuevos. En el caso de los primeros, vemos una evolución favorable e interesante, por ejemplo, en el caso de Simba. Al aceptar en la anterior película su papel como rey, se ve en la obligación de cumplir seriamente con sus responsabilidades, lo que incluye educar a su hija y prepararla para ser reina. Percibimos cómo la alargada sombra de su padre le persigue, y se empeña por ser igual a él, lo que saca a la luz sus mayores temores. Si algo caracteriza a ambas historias es el vínculo entre padres e hijos, y aquí lo vemos con Simba y Kiara. A diferencia de su padre, la joven leona no quiere ser reina, sino quiere salir a descubrir nuevas tierras, demostrando el espíritu aventurero de su padre. Esto crea en Simba grandes temores y obsesiones que harán que la relación entre ambos tenga momentos muy tensos. Sin duda, uno de los temas más interesantes de la trama.

Los desterrados

Por otro lado, los villanos consiguen su función, siendo Zira un notable reflejo de Scar, aunque menos sigilosa y más atrevida y guerrera que su amado. Vitani y Nuka, hijos legítimos de Scar (a diferencia de Kovu, que es adoptado) forman un dúo brillante, siendo polos opuestos que se repelen en todo momento, pero cuya personalidad resulta ser muy curiosa. Cabe destacar a Nuka, el verdadero hijo legítimo de Scar, el primogénito cuyo destino tendría que ser el de Kovu y, sin embargo, hasta su propio padre lo rechazó al no estar a la altura. Lo poco que se desarrolla en la trama me parece sumamente interesante, y se convierte en una de las mejores incorporaciones de la secuela.

En el caso de Kovu, está hecho para caerte bien desde el principio y sentir lástima del destino que le han impuesto. Tiene momentos llenos de carga emocional que son magníficos, pero sabemos cómo acabará su historia nada más empezar.

La música

Hans Zimmer no participó en la banda sonora de El Rey León II pero sí lo hizo Nick Glennie-Smith, colaborador habitual de Zimmer. Su trabajo no consigue la misma épica y dramatismo de su compañero en la primera película, pero los números musicales (en los que participaron diferentes artistas) son más que satisfactorios. Cabe destacar que la canción inicial (Él vive en ti/ He lives in you) pertenece al disco “Rythm of the Pride Lands” que compusieron Lebo M., Mark Mancina, entre otros, con algunos de los temas musicales que no fueron añadidos en la primera película. Fue un gusto que la aprovecharan para esta segunda parte, además de crear Glennie-Smith temas nuevos igual de entretenidos que los de su antecesora.

Curiosidades

Cambios en los nombres y sus significados:
  • Originalmente Zira (la villana de la historia) iba a llamarse Bianca, pero su nombre fue cambiado en favor de otro que sonara más africano; por ello, se decantaron por Zira, una palabra Swahili que significa “odio”.
  • También Vitani iba a llamarse de modo distinto, Shetani, que significa “demonio”, pero fue cambiado debido a su significado demasiado oscuro. «Vita» significa «guerra» en Swahili y con la «ni» su nombre significa «demonio de guerra.».
  • Nuka significa “pestilente” en Swahili. Es curioso, porque en la película siempre le vemos desaliñado y con moscas alrededor, además de estar infectado de termitas. Muy acorde al significado del nombre.
  • Kovu es la palabra Swahili para «cicatriz», de modo que Kovu viene a llamarse igual que Scar (que significa cicatriz en inglés).
¿Te diste cuenta?

A Disney le encanta añadir referencias o easter-eggs en sus películas. Aquí lo vemos cuando Zira está cantando su canción y Vitani y Nuka gritan «Kovu va a ganar». Este último agita una rama con una hoja, como si fuera un banderín, con cara apática, muy similar a la parte en la película de Aladdín en la que el Genio anima a Jafar en la escena de la batalla final.

Características de los desterrados

Todos los leones «malos» en esta película y Scar en El Rey León se distinguen fácilmente por tener siempre las garras al descubierto. Esto en realidad causaría que sus garras fueran poco filosas, pues los leones las retraen precisamente para evitar que se gasten con el suelo. Kovu, por su parte, tiene las garras descubiertas mientras es «malo», pero las retrae más tarde al suavizarse y volverse al lado de Simba y Kiara. Los desterrados también están dibujados en diferente estilo, especialmente por la forma de su nariz, que es angulosa y en la que únicamente se sugieren las fosas nasales. Las líneas usadas para dibujarlos son más angulosas; esto es especialmente marcado en Zira y Scar, los principales villanos. Además, tienen el pelaje más oscuro que los leones del reino de Simba.

¿Qué fue de la reina madre?

Muchos os preguntaréis por qué Sarabi, la madre de Simba, no aparece en esta pelicula. El motivo es que la actriz que le daba la voz (Madge Sinclair) murió antes de poder realizar la película y en memoria de la actriz, Disney decidió quitar al personaje de la secuela. ¡Larga vida a Sarabi!

En conclusión, El rey león II: El tesoro de Simba es probablemente la mejor secuela de animación hasta la fecha. Y tras la nostalgia que lleva despertando Disney desde hace unos años, este verano puede ser un buen momento para revisionarla.

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