Trato de devolver la vida a un género hoy perdido, de darle una nueva dimensión, de tal forma que los elementos de espacio, de fantasía, de aventura, de suspense y de chispa actúen unos sobre otros. En cierta manera, “La guerra de las galaxias” se dirige a lo que nos queda de niños.

George Lucas

Arthur C. Clarke, el novelista y científico que tuvo un importante papel en la gestación de 2001: una odisea del espacio, llegó a decir que la buena ciencia-ficción es la única verdadera droga que existe para la expansión de la mente.

George Lucas, tras dirigir THX 1138, había descubierto que la ciencia-ficción era el género más fascinante para contar historias. Aquella película fue el germen que daría origen a La guerra de las galaxias.

La película no solo supuso la renovación del género cinematográfico, con unos medios técnicos realmente fuera de lo corriente para la época, sino que fue la inyección de vitalidad que reanimó a productores, exhibidores y distribuidores. Nunca se había producido aquel impacto en el público – tanto juvenil como adulto – similar a Star Wars.

Un proyecto en el que nadie confiaba

Esta es la historia de Mace Windu, un sacerdote Jedi-bendu de Opuchi, emparentado con Usby C.J. Thape, discípulo padawan del famoso Jedi.

Así comenzaba una sinopsis de doce páginas que servía de presentación al proyecto Star Wars. Cuando los amigos de Lucas lo leyeron se quedaron estupefactos, al igual que los ejecutivos de la Universal que renunciaron al proyecto. Entonces Lucas se fue en busca de un estudio que admitiera su trabajo. La 20th Century Fox y Alan Ladd Jr. tampoco es que se sintiera entusiasmado tras leer aquellas páginas, pero aún así decidió brindar su confianza al joven director.

A finales de 1974, George Lucas firmaría un contrato por el  cual la Fox le pagaría ciento cincuenta mil dólares por el guión y ciencia mil por la dirección de la película. Por encima del dinero, lo que él deseaba era el control absoluto sobre el proyecto. Así, empezó a desarrollar su guerra de las galaxias, que fue cambiando de título constantemente durante dos años hasta llegar al que conocemos muy bien actualmente. Incluso el protagonista sufrió cambios, pues en principio iba a conocerse como Starkiller, pero pasó a llamarse definitivamente Skywalker, la rama familiar que dio origen al universo de esta épica espacial.

Un triunfo inesperado

El éxito de La Guerra de las Galaxias sobrepasó lo esperado. No solo batió récords de taquilla, sino que rescató el género de aventuras espaciales. Obtuvo diez nominaciones a los Oscar del 77, llevándose siete de ellos. Sus personajes – así como los actores que los interpretaban – se convirtieron en figuras populares más que reconocibles durante su generación y las venideras. Aquel triunfo dio lugar a una secuela, y por ende, una última película para culminar la trilogía original, como es conocida actualmente.

Para la década de los 90, época en la que yo nací, Lucas volvió a presentar su nueva película de la saga: Star Wars Episodio I – La amenaza fantasma. La primera de una nueva trilogía. En 2015 las nuevas generaciones tienen su propia leyenda. El universo galáctico siguió expandiéndose, y este año tendremos el desenlace de otra trilogía.

George Lucas nunca imaginó que esto llegaría tan lejos. El poder de la fuerza y de su imaginación traspasó fronteras. Tal vez las generaciones actuales, saturadas de tantos filmes de ciencia ficción, no lleguen a entender lo que significó que una película como La Guerra de las Galaxias viera la luz. Mi madre fue una de los muchos espectadores que acudió al cine cuando se estrenó en España y todavía recuerda lo impresionante que fue ver aquella innovación en pantalla grande. Ella, así como otros que con el tiempo fueron padres, tíos o abuelos, transmitieron su amor a nuestra generación, y nosotros seguimos sus pasos.

“La guerra de las galaxias”: una ficción para todos

Eso es lo que es Star Wars para mí: una saga familiar. Un universo ficticio que alberga toda la esencia de la vida: la lucha entre el bien y el mal, el propósito de la existencia, el amor, la supervivencia, la familia. Por ello, tantos fans consiguen conectar con sus historias, sus personajes, su mensaje. George Lucas no solo nos regaló un mundo que explorar de manera infinita, sino que con su guerra galáctica estrenada hace más de cuarenta años consiguió unir a un grupo lleno de diversidad alrededor del mundo que vive con intensidad cada nueva aventura de esta epopeya espacial. Para todos vosotros, “may the Force be with you”.

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