Esa mirada azul cielo es inconfundible. Sea dulce o agresiva, siempre va acompañada de un personaje característico. Y es que James McAvoy (Glasgow, Escocia, 1979) nos ha regalado grandes papeles en el cine. Una carrera que ha ido in crescendo, permitiéndonos descubrir a un actor con gran talento.

Sus primeros papeles

Sus primeros años en el mundo de la interpretación se resumen en pequeñas apariciones en series de televisión británicas y americanas, como State of Play, Los Hijos de Dune y Shameless, papel por el que recibió una nominación como mejor actor novel en los British Comedy Awards.

A medida que su cara iba siendo más reconocida, consiguió papeles en películas más reconocidas en los premios nacionales, como por ejemplo su interpretación en la película Bailo por Dentro, premiada en el Festival de Cine de Edimburgo. Además, empezó a codearse con actores con cierto renombre, como Kirsten Dunst y Paul Bettany, con quienes compartió pantalla en Wimbledon. Pero llegó una oportunidad que le hizo subir peldaños.

De Narnia a los X-men

En 2005 James McAvoy apareció caracterizado como el fauno conocido como Señor Tumnus en Las Crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario, adaptación de la primera novela de la saga creada por C.S.Lewis. Al tener visibilidad a nivel internacional (gracias a Disney, que era la distribuidora), la popularidad del actor fue aumentando, y le brindó la oportunidad de trabajar con actores con más prestigio en futuros proyectos.

 

Lo vimos luchar contra una amistad malsana con Forest Whitaker en El último rey de Escocia; también en dramas románticos como Penelope (junto a Cristina Ricci), La joven Jane Austen (con Anne Hathaway) y Expiación (compartiendo protagonismo con Keira Knightley). Su buen trabajo se vio recompensado al ser nominado en los Globos en Oro de 2008 por esta última.

McAvoy fue convirtiéndose en un actor con renombre, lo que hizo que sus opciones fueran más variadas. Y de nuevo, se le presentó un gran papel en una entrega taquillera: interpretar a un joven profesor Charles Xavier en una nueva película de los Xmen, rol que repitió dos veces más (en realidad tres cuando se estrene Dark Phoenix). Si nadie recordaba a James McAvoy por sus anteriores trabajos, ahora ya no podría olvidarlo. Pero, ¿podría este versátil actor seguir cosechando el éxito?

“Múltiple”

M. Night Shyamalan contó con James para su nuevo trabajo, donde el actor dio vida a un joven en cuya mente conviven veinticuatro personalidades distintas. Quien haya visto la película sabrá apreciar el gran papel que hizo McAvoy, quien vuelve a interpretar a esos personajes en Glass, estrenada hace poco en los cines. Shyamalan mencionaba en entrevistas cómo después de cada toma protagonizada por el actor aplaudía su trabajo y su facilidad para cambiar de acento, de personalidad, etc., rápidamente. Un papel que requería mucho esfuerzo físico y mental, donde demostró estar a la altura.

Y es que James McAvoy demuestra ser una “bestia” de la interpretación. Ha conseguido su lugar, tiene personalidad y cada vez consigue gustar más. Por nuestra parte, deseamos seguir disfrutando de sus futuros proyectos, donde veamos su gran potencial y talento.

 

 

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