Allá por el 2008 se estrenó la primera película de Marvel Studios. Conocimos a Iron Man encarnado por Robert Downey Jr., y a partir de ahí, empezó todo. Llegaron más películas de los superhéroes creados por el padre de este universo de ficción, Stan Lee, y poco a poco el estudio fue hilvanando sus historias entre sí hasta llegar a las puntadas finales. Puntadas bien elaboradas y decoradas con broche de oro. Hacer una crítica sin spoilers de Vengadores: Endgame es un reto. De modo que voy a poner todo mi empeño en ella para describir las emociones vividas sin destripar nada. Merecéis disfrutarla, seáis fans o no (serlo ayuda), pues, digan lo que digan, es un evento del que se hablará por mucho tiempo.

Cómo empezó todo

La gran mayoría de los espectadores que hayáis ido al cine seréis lectores y amantes de los cómics. De ahí que vuestro amor por la franquicia que surgió hace 11 años ya tuviera un fundamento sólido. Pues bien, yo ni era lectora del género, ni me aficioné rápidamente al universo cinematográfico de Marvel. Incluso le tenia cierta reticencia a los superhéroes. Con el tiempo, y gracias a la friki de mí querida hermana dejé atrás prejuicios, iba al cine a ver las películas, y fui adentrándome en este mundo creado con cariño para los fans. De ahí que, hace un año, cuando estaba a punto de estrenarse Infinity War, estaba tan emocionada como cualquier otra persona con mucho más conocimiento del género y de los personajes que yo. Incluso más que mi hermana, que se sentía orgullosa (a la vez que asustada) del monstruo que había creado (risas).

Así, en estos años pasados, mi admiración por esta franquicia ha ido en aumento, hasta el punto que empatizaba con las historias y los personajes. Por ello, sabiendo que Infinity War era el principio del fin de toda esa era, mis deseos por verla eran indescriptibles. Y, tras el resultado, esperaba con nervios y mucho miedo esta segunda parte. Pues para mí, la una no existe sin la otra. Y lo que viví será difícil olvidarlo. Al menos, por un tiempo muy largo.

Homenaje lleno de emociones

Cerrar un círculo argumental creado durante diez años no era tarea fácil. Había muchos personajes, cada uno con sus idas y venidas. Sin embargo, los guionistas iban uniendo cada una de ellas tanto en las películas individuales como en las dos partes anteriores de los Vengadores. Todo ello para preparar el terreno a la llegada de Thanos, quien iba a ponerles las cosas difíciles a nuestros héroes. El gran villano dejó la moral del equipo por los suelos al eliminar a la mitad de la población. Ahora, los que sobrevivieron tienen que buscar una solución para revertir el efecto del chasquido.

Así da comienzo la trama de Endgame, llena de sorpresas, mucho humor y, sobretodo, emociones de todo tipo. Es posible que hubiera más acción en Infinity War, pero las escenas de esta no os dejarán indiferentes, pues en cada una de ellas juega un papel muy importante la carga sentimental. Es más, está presente en todo el metraje. Sin duda, Endgame es una montaña rusa de emociones diversas, desde la nostalgia a la tristeza más absoluta al ver que todo se acaba.

Por supuesto, el humor sigue jugando sus cartas, pues es un sello distintivo de las películas del UCM. Guste más, guste menos, da cierto respiro a la tensión acumulada a medida que va avanzando el filme. Pero no deja de ser excesivo en ciertos momentos, para mi gusto. Hay personajes a los que ya le han etiquetado que son cómicos, y hacen esa función durante el metraje. En fin, depende de la percepción de cada uno, no es malo pero a veces cansa un poco.

Por otra parte, hay personajes cuya evolución es muy favorable, sobretodo los secundarios, como Nebula y Rocket. Aportan grandes momentos a la trama y ayudan al buen funcionamiento de esta. En cuanto a los Vengadores originales, cada uno tiene su protagonismo, y nos regalan escenas memorables. Grandes escenas memorables.

Pese a tener sus fallos, los olvidas (vi más en Infinity War que en esta), pues nos brinda mucho entretenimiento que hace que las tres horas de duración se pasen volando. Además, solo la última hora compensa cualquier problema, así como la multitud de referencias a los cómics que todo fan amará. Y si dais con una sala llena de gente entregada y disfrutándola, como me pasó a mí, la sensación con la que saldréis del cine será increíble. No digo mas.

Vengadores: Endgame es una experiencia visual espectacular que merece ser vista en pantalla grande. Es el final de una era que nos ha regalado grandes cosas, atrayendo cada año a miles de personas que se han encariñado como yo con estos personajes y sus historias. Tras estos once años, solo podemos sentirnos agradecidos con Marvel y con todos aquellos que han estado involucrados. Gracias por todo. Será difícil superarlo.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here