El 5 de diciembre se estrena ‘Midway’ la nueva película bélica de Roland Emmerich en la que Skrein, Wilson y Evans son los principales protagonistas. Y estas son nuestras conclusiones después de verla…

Lección de historia con muchos fuegos artificiales

Año 1942, Segunda Guerra Mundial. Después del devastador ataque sorpresa que destruyó Pearl Harbor, la Armada Imperial Japonesa se prepara para un nuevo ataque. Pero el Almirante Nimitz (Woody Harrelson) y Dick Best (Ed Skrein), el mejor piloto de la armada estadounidense, preparan un contraataque al imponente ejército japonés. Dick encabezará un ataque masivo que hará que Japón se dé cuenta de su error. Una decisión que cambió el curso de la historia para siempre. Mientras estos dos titánicos enemigos emprenden una letal batalla para cambiar el rumbo de la guerra, todas las miradas se vuelcan hacia la remota isla de Midway, donde una serie de impactantes ataques aéreos y marítimos pondrán a prueba la potencia y la fortaleza de ambas naciones.

Como habéis podido leer, los hechos que se relatan están llenos de acción y con diferentes campos de batalla. Creo que es eso lo que a Emmerich le hizo tomar las riendas del proyecto, ya que si algo tiene la película es acción. ¿Y eso es malo? Digamos que la acción en sí no lo es, pero la duración de esta y la forma exagerada en que se presenta sí. No tiene que sorprendernos que Emmerich ama usar un croma verde y meterle mil explosiones, es su estilo y lo respeto. Pero me cuesta muchísimo, y en esta película más.

¿Por qué digo eso? Porque si en Independence Day, El día de mañana o Godzilla podía funcionar a causa de pertenecer al género de ciencia ficción, en Midway no. Estamos en una época de competencia entre géneros, para qué engañarnos, y concretamente en el género bélico ahora más que nunca. Películas recientes como Dunkirk o próximas como 1917 donde el realismo del campo de batalla es tan perfecto y realista, el uso del VFX en esta película hacen que la experiencia no sea tan perfecta.

Alejados del campo de batalla

Pero la película de 2 horas y 20 minutos no son solo batallas navales y aéreas (aunque a veces pueda parecerlo), también vemos dos aspectos importantes en la película: la vida personal de los protagonistas (básicamente la de los personajes interpretados por Skrein y Wilson) y el apartado de inteligencia.

Y es que realmente esos dos aspectos me interesaban mucho, si hubieran suprimido tiempo en las batallas para dar más valor a la persona detrás del soldado o de cómo se obtenía la información del enemigo, podrían dar un poco más de categoría a la película.

Las partes en las que Wilson y Harrelson hablan de tácticas políticas y de cómo obtener la información de los japoneses es muy interesante. Son esos momentos en los que la lógica supera a la fuerza, aspecto que en toda película bélica yo agradezco muchísimo.

También ver lo que siente el soldado, cómo convive con su familia, sus miedos, sus dudas, sus fortalezas, etc., son también aspectos que creo que en la película dejan de lado y podrían sumar en lo que a ‘dramatismo’ (por decirlo de una manera) se refiere.

Es más, es en estos dos aspectos que comento donde tenemos mas tiempo en pantalla a los actores y donde podemos ver más su talento interpretativo. El cast era realmente bueno, con muchas caras conocidas por su buen trabajo delante de cámara. Más minutos de estos aspectos no solo hubieran sentado mejor para la historia, sino también para los actores.

La narración de los acontecimientos

Eso sí, hay algo que me gustó bastante, y es su narración. Si dejamos a un lado ese patriotismo americano típico en este tipo de películas, vemos que su narración de los hechos es muy satisfactoria. Lejos de centrarse en un solo hecho y explotar al máximo, prefiere centrarse en una línea temporal de acontecimientos para entender mejor la causa y el efecto.

Conclusión

Midway no destacará por ser una de las mejores películas bélicas recientes, pero sí servirá de entretenimiento puro y duro a toda la gente fanática de las películas de guerra donde el principal protagonista son las explosiones y no los actores. A los que no pertenecemos a ese colectivo veremos una película entretenida (que a veces se hace un poco pesada) donde la narración de los hechos y sus protagonistas serán nuestro punto de interés.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here