El pasado 5 de abril, Netflix nos brindó en su plataforma la película Unicorn Store, la primera película de Brie Larson como directora y protagonizada por ella misma y Samuel L. Jackson. ¿Queréis saber qué nos ha parecido? Seguid leyendo.

El arte de ser incomprendido

Kit (Brie Larson) es una joven estudiante de arte que, al no conseguir sus metas en su carrera artística, acaba teniendo que volver a vivir con sus padres, los cuales no la comprenden. Cuando Kit está en su máxima depresión y soledad, recibe una misteriosa invitación de una tienda propiedad de ‘El Vendedor’ (Samuel L. Jackson), el cual le ofrece lo que mas anhela, un unicornio. Dicho esto, entremos en materia.

Unicorn Store juega con dos cartas muy poderosas con el espectador. La primera, que hace dudar constantemente al espectador si lo que está viendo es real o no, si lo que se nos está contando es un relato de fantasía o, por el contrario, la simple imaginación de Kit.

Pero dejando de lado ese juego de guion, la película cuenta con una segunda carta, y es relatarnos la historia de cómo aquellos que se sienten incomprendidos intentan encontrar su lugar en el mundo, teniendo que dejar de lado sus metas o sentimientos.

Y es que, al fin y al cabo, lo que nos quiere contar la película es nada más y nada menos que el relato de qué es sentirse incomprendido y de la búsqueda de adaptación y felicidad. Kit es una representación de todas esas personas que se han sentido incomprendidas y solas en algún momento de su vida: acogida en casa de unos padres que no la comprenden, tener que dejar la carrera de arte porque sus profesores no comparten sus gustos, no contar con nadie que sienta realmente tu estado de ánimo, … y que lo único que le mantiene esa chispa de esperanza y de vida, es conseguir aquello que tanto desea desde siempre, y que ‘El Vendedor’ le puede dar, un unicornio.

Brie Larson, una estrella muy brillante

Ya os informo que me considero muy fan de Brie Larson, creo que es una de las actrices mas potentes que tenemos y que si todo va bien, va a tener una carrera prometedora. Pero, aun así, he sido muy objetivo en esta película en las tareas que desempeña.

Digo esto porque, aun mi fascinación por ella, en esta película Larson destaca tanto delante y detrás de las cámaras.

Respecto al apartado actoral, su papel era muy especial y ella ha sabido interpretarlo a la perfección. Kit es una persona muy diferente al prototipo de persona corriente. Es una mujer adulta que aún no ha pasado el periodo de madurez, la cual no está conforme con vivir al pie de las normas de la sociedad estipuladas como normales. Ella quiere imaginar, crear y compartir, vivir por su trabajo no para su trabajo. Este conjunto de características son un cóctel explosivo que Larson ha servido muy bien.

Y respecto a la dirección, nos encontramos que aun no ser una dirección magistral (es su primer film, no le podemos pedir tampoco matricula de honor), consigue algo que es esencial para la película, transmitir sentimiento. La manera con la que juega con los planos para hacernos ver (y sentir) lo que está escrito en el guión es un punto muy fuerte de la película. Son estos pequeños detalles con los que juega, lo que la hace grande en determinados momentos.

No todos los unicornios son bellos

Pero claro, ni en un mundo lleno de arcoíris y unicornios se pueden evitar los aspectos negativos, y esta película no iba a ser menos. Así que sin más espera, empecemos.

Creo que el principal problema de la película es curiosamente su inicio. Y es que no era tarea fácil presentarnos la personalidad de Kit y sus problemas. Por esa razón los 20 primeros minutos del film son la parte que mas cojean de la película. ¿La causa? Querer meter un excesivo humor a la situación dramática de Kit, concretamente los padres de Kit y Kevin (el supuesto amigo de la familia).

Con los padres de Kit (Joan Cusack y Bradley Whitford) la cosa se soluciona a medida que transcurre la película, se abandona esa faceta ‘cómica’ del principio, por una más dramática en mitad y final de la película.

Pero en el caso de Kevin (Karan Soni) no. En cada aparición que sale se quiere meter un humor rudo y poco inteligente que rompe con el clima establecido y eso afecta al film, mucho.

Conclusión

Unicorn Store nos presenta una historia escrita con el corazón sobre cómo las personas se aceptan a ellas mismas, cómo encuentran su lugar en la sociedad, y más importante aún, cómo encontrar la felicidad. La protagonista se sumerge en una aventura donde la búsqueda para obtener el unicornio no deja de ser una metáfora de cómo encontrar la felicidad. Eso sí, peca en suministrar un humor innecesario en determinados momentos que hacen que su inicio (y algunos momentos de la mitad) sean irregulares. Pero aun ser irregular, no deja de ser enternecedora.

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