Tras las duras (y justificadas) críticas a Disney por no apoyar a los cines en este período tan difícil para el sector, este viernes estrenó en su plataforma Mulán, pagando una cantidad considerable para verla solo aquellos suscriptores de Disney+. En fin, dejando ese tema aparte, este nuevo live-action prometía ser más original para aquellos que se quejaban de la falta de creatividad en las anteriores versiones en acción real de los clásicos animados. ¿Sale ganando al alejarse (casi) totalmente de su predecesora? Personalmente, creo que no. A pesar de ser probablemente el live-action que más me ha decepcionado, me gustaría centrarme primero en lo bueno, y ya despotricaremos al final.

Lo bueno

Sin duda, Mulán es visualmente atractiva. Tiene una fotografía bien cuidada que destaca en ciertos momentos, aportándole belleza al visionado. De forma breve pero efectiva se ve bien reflejada la cultura china, haciendo que la historia gane en narrativa y ambientación, ahondando más en las costumbres sociales y disfrutando de un vestuario elegante que adorna a los personajes que los lucen de manera notable en sus escenas. Todo ello sin ser de manera deslumbrante, pero aprueba.

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La música también cumple con su cometido. Aunque no tiene la epicidad de su antecesora, Harry Gregson-Williams firma una partitura bien adaptada al metraje, y entremezcla notoriamente el tema principal de la versión animada (“Reflection”) junto al nuevo (“Loyal, Brave and True”), interpretado de nuevo por Christina Aguilera.

¿Y el reparto? Pues de lo mejor de la película. Yifei Liu cumple en su papel como protagonista, ofreciéndonos algo más de profundidad en su personaje. Y el resto luce bastante bien en pantalla. Además de Liu, cabe destacar la interpretación de Jason Scott Lee como el nuevo villano de la historia, que se entrega bastante al papel y ofrece un buen trabajo.

Claro está, no podían faltar las referencias al clásico de animación que, aunque son pocos, están bastante bien incorporados.

Lo malo

Puede que alguien se pregunte tras leer lo anterior: ¿qué falla en Mulán? Pues todo. Hasta ahora se acusaba de falta de originalidad a los live-action que la compañía había hecho hasta la fecha. Y aunque se agradece el intento de ser original con esta versión, sigue sin tener un elemento clave, también inexistente en las anteriores: la falta de alma.

No hay emoción ni escenas memorables. Hay un lenguaje poético y lleno de lirismo en ciertos momentos que embellecerían la trama si esta no fuera tan desastrosa. La narrativa no funciona, no es fluida como sí lo era la de animación. Además, intentan ofrecer un producto más serio alejándose de la magia Disney y aparece una bruja y gente caminando por las paredes (esto no es spoiler, sale en los trailers). Una decisión que no entiendo. Sí que es cierto que son elementos muy característicos del cine asiático, pero a mí no me transmiten seriedad a lo que estoy viendo.

Y sin entrar demasiado en materia, el nuevo rol que le han dado a Mulán me ha sacado muchísimo de la película. Lo atrayente del personaje de animación es que era una mujer diferente del resto, no por sus habilidades especiales, sino por su manera de pensar, su personalidad. Una mujer adelantada a su tiempo. Y ver cómo un personaje tan normal crecía frente a la adversidad y conseguía llegar tan lejos en una sociedad dominada por el hombre transmitía un mensaje empoderador que resuena a día de hoy. ¿Por qué han tenido que sacarse tantos conejos de la chistera para mostrar ese mismo mensaje? Justo una película cuya historia era poderosamente feminista no necesitaba más trama para desarrollar ese tema. Pero claro, había que añadir más personajes femeninos…

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En fin, como mujer, a mí esta necesidad de mostrar súper mujeres sin las cuales la cosa no funciona, no me llega. Y no puedo empatizar con esta nueva visión del personaje.

Algo que podrían haber aprovechado es el carácter bélico de la historia. Y si bien tiene momentos que consiguen deslumbrar por sus notorias coreografías, se nota el control en estas escenas, debido al público familiar al que va dirigido.  Hay más emoción en las escenas de batalla de Las Crónicas de Narnia que en lo visto en esta adaptación. Una lástima, podría haber sido una buena baza para darle el toque épico que necesitaba. Además, hay momentos que el CGI deja mucho que desear, algo increíble con el presupuesto de una película de tal calibre.

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Me duele en el alma hablar tan negativamente de una historia que adoro. Tal vez si nunca hubiera visto la versión animada, podría haber disfrutado más de esta nueva adaptación. Sin embargo, no puedo borrar esos momentos memorables que dejó grabados en mi memoria esa magnífica película de 1998 con un mensaje tan poderoso y todavía vigente a día de hoy. Esta nueva Mulán querrá ser la mejor guerrera, como canta Aguilera en la nueva canción, pero no conquistará tantos corazones como pretendía. Disney, es hora de dejar de mirar la cartera y centrarse más en ofrecer productos que brillen.

2 Comentarios

  1. A mí esta moda de rehacer películas clásicas de animación con actores (o foto-realismo en caso del Rey Leon) me recuerda mucho a cuando en los 90 se dedicaron a sacar secuelas de todas sus películas de éxito. En aquel encontes se las conocía como cutre-cuelas. Muchas de ellas se lanzaban directamente en VHS porque ellos mismos tenían claro que no podían triunfar, pero les costaba poco hacerlas hacían dinero. Creo que todo comenzó con Aladdin; a raíz de la serie de animación para TV en esa sí invirtieron dinero, buena historia, animación no a la altura de los estrenos principales pero decente, y les salió bien. Después se volvieron locos con engendros (perdón por la opinión) como «El Jorobado de Notredame 2» o «La Cenicienta 3» (2007), de las últimas que llegó.

    Cuando Michael Eisner abandonó la dirección la gente suspiró relajada. Robert Iger tenía la oportunidad de cambiar algo. Y sobre todo cuando en 2006 Disney compró Pixar y puso a John Lasseter al frente de toda la animación de Disney, y éste anunció (si no me falla la memoria, referencia necesaria) que no harían secuelas si no tenían una buena historia. Y hay que reconocer que a nivel de animación lo consiguieron.

    En 2010 lanzaron «Alicia en el País de las Maravillas» de Tim Burton, que, por supuesto, fue un éxito. No fue la primera, «101 Dalmatas» también hizo lo mismo una década antes. Pero en 2010 el campo de cultivo era mejor: los viejos creativos vagos, y los empresarios que quieren hacer dinero sin arriesgar pero habían sido echados a un lado por el criterio creativo de Lasseter se desperezaron y se pusieron manos a la obra. No quiero ser malinterpretado, tiene sentido darle una vuelta a una historia conocida, y Malefica le da un giro inesperado. Pero Aladdin (que la nueva versión me gusta), El Libro de la Selva, La Dama y el Vagabundo, esta Mulan, y lo que se anuncia en el horizonte son el mismo problema de hace 20 años con un gorro diferente. Ojalá se den pronto el golpe que necesitan y vuelvan a contar nuevas historias que merezcan la pena en vez de vivir de réditos del pasado.

    Uf, iba a ser un comentario corto y me he alargado… Espero que le sea útil a alguien.

    • Totalmente de acuerdo, esperemos que consigan recuperar ese camino lleno de magia y buenas historias al que nos tenían acostumbrados, porque la verdad es que invierten una cantidad desmesurada de dinero en una historia sin alma ninguna. Gracias por tu comentario, se nota que estás al día jeje 😜

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