Una de las mejores películas de Disney (para muchos, ocupa el primer puesto) vio la luz el 24 de junio de 1994 en Estados Unidos. Hoy es el 25º aniversario de El Rey León, una obra maestra del cine de animación que cautivó a millones de personas y continúa haciéndolo con las nuevas generaciones. Por ese motivo, le dedicamos este post, con curiosidades sobre cómo se desarrolló la película y se convirtió en la historia que tanto nos fascina.

King of the jungle

Ese iba a ser el título de la historia que ideó Tom Schumacher allá por 1989. Él se encargó de la historia del león durante su fase de desarrollo junto a George Scribner, y, en octubre de 1991, asignó a Roger Allers como segundo director de la cinta. Linda Woolverton realizó los primeros tratamientos sobre el guión.

La línea argumental cambió sustancialmente en cuanto se crearon los personajes de Timón y Pumba, quienes fomentaron con su libertina forma de vivir y pensar la irresponsabilidad de Simba. Al principio, los guionistas los idearon como compañeros de juegos durante su infancia en Pride Land, pero la cosa cambió en cuanto alguien sugirió que si cogían al cachorro siendo ellos ya adultos podrían influir más directamente sobre él. A medida que estos personajes fueron teniendo cada vez más importancia en el desarrollo de la historia, quedó claro que el tratamiento realista que Scribner había querido darle a la película carecía de sentido, por lo que abandonó el proyecto y fue substituido por Rob Minkoff.

Poco a poco, la historia que hoy conocemos fue tomando forma, empezando por el cambio de nombre: El rey león.

Shakespeare como fuente de inspiración

Es bien sabido que, aunque se trate de una historia original escrita por los guionistas de Disney, el tratamiento altamente adulto que se le dio al film, mantiene una deuda directa e incuestionable con el dramaturgo inglés. Pero no es solamente que la historia gire en torno al argumento ya conocido de Hamlet sino que, rebuscando un poco más, podemos encontrar algunas otras referencias shakesperianas.  Como Ricardo III, Scar es un ser malvado, cruel e inhumano, que organiza y planea el asesinato de su hermano para ocupar el trono real; el joven y despreocupado Simba, como si fuera el príncipe Hal de Enrique IV, lleva una vida placentera y bohemia, sin ningún tipo de responsabilidades, junto a algunos amigos tipo Falstaff, hasta que recibe la llamada “hamletiana” de su padre y regresa al hogar a recuperar su trono.

La inspiración de los textos de Shakespeare, junto a las ideas creativas de sus guionistas dieron lugar a una historia muy distinta de lo que se había hecho hasta el momento. Tanto Aladdín, como La Bella y la Bestia o La Sirenita eran historias de amor. Con El rey león, querían tratar la relación entre un padre y un hijo. Un tema igual de crucial e interesante, pero completamente distinto de los que se venían tratando en otras películas de Disney. Como dijo Don Hahn, “trata sobre ese momento en la vida en el que el padre hace partícipe al hijo de toda su sabiduría y conocimiento. Trata sobre el ciclo natural de la vida; trata sobre ese momento en que todos, antes o después nos convertimos en adultos. Sobre ese momento en el que, queramos o no, nos traspasan el bastón de mando e irremisiblemente tenemos que crecer.”

La magia de la animación

Los más de quinientos artistas que trabajaron durante casi cuatro años en la cinta consiguieron transmitir las emociones humanas de los personajes, como si realmente fueran de carne y hueso. Está llena de simbolismos, como al final de la película, donde el fuego quema todo lo malo y la lluvia reparadora devuelve los colores originales al reino. La lluvia simboliza la vida y la purificación. Respetando la consigna del film, este termina con el nacimiento del cachorro de Simba y Nala, con el que se vuelve al inicio de la película y se cierra el círculo de la vida.

La obra maestra de Hans Zimmer

El don de Elton John de escribir melodías bellas y memorables consiguieron conmover al espectador por su autenticidad. Pero, por encima de las espléndidas canciones de Elton John y Tim Rice, la banda sonora que compuso Hans Zimmer es magnífica. Musicalmente, acompaña y se inter-relaciona con las imágenes a la perfección, hasta el punto de que parecen hechas una para la otra.

El legado de El Rey León

A pesar de las acusaciones de plagio y sexista que tuvo la película, El rey león se convirtió en una obra maestra de la que Walt se hubiera sentido totalmente satisfecho. Como dijo Roy. E. Disney, “había llegado un momento en el que el cine de animación llegó a ser considerado de segunda fila. Pero, de repente, surgió una nueva generación de jóvenes que querían dedicarse a ello. Y lo han hecho renovando conceptos, estética, ideas y música. En definitiva, ese aire fresco recuperó la magia que nunca debió desaparecer. El rey león es la mejor y última prueba de ello.”

Vuelve el Rey

Este 2019, Simba y compañía regresan en el remake hecho completamente por CGI que veremos en julio. Esta versión de “acción real” promete volver a robarnos el corazón. ¿Lo conseguirá? Ya falta poco para saberlo.

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